Aunque poca gente podría negar que los 17 días que se vivieron durante los Juegos Olímpicos de Invierno 2002 destacan entre los más memorables en la historia de Utah, también es innegable que la industria turística de Park City está, actualmente, más saludable y vigorosa que nunca. La temporada de esquí 2005/2006 marcó la cuarta ocasión consecutiva en que la localidad rompió su propia marca de días-esquiador. Park City continúa experimentando un crecimiento y desarrollo sin precedentes, y un auténtico boom en el sector inmobiliario. El área de Main Street, en el centro histórico de la ciudad, continúa siendo objeto de diversos proyectos de mejoramiento que incluyen un nuevo estacionamiento y áreas peatonales para satisfacer el creciente aforo de transeúntes y vehículos. Nuevos proyectos inmobiliarios de primer nivel, como Empire Pass, Sky Lodge y Silver Star, se encuentran en proceso de construcción. A Park City también están haciendo su arribo nuevas áreas comerciales y centros deportivos, como por ejemplo el complejo recreativo Quinn’s.
Durante la justa olímpica, los escarpados picos del estado lucieron cubiertos de la legendaria nieve fina (“powder”) de Utah, las sedes acogieron multitudes de espectadores de manera ejemplar, y residentes y visitantes por igual departieron en animados festejos a lo largo y ancho del estado hasta altas horas de la noche. Sin embargo, son pocos los que conocen los detalles del papel crucial que Park City desempeñó para amarrar el acontecimiento deportivo más grandioso en la historia de Utah. Las autoridades municipales de Park City se involucraron oficialmente con el comité de candidatura de Utah en 1989, después de tres intentos infructuosos por llevar los Juegos Olímpicos de Invierno a Salt Lake City. Brad Olch, en aquel entonces alcalde de Park City, y Myles Rademan, director de relaciones públicas de Park City Municipal Corporation, recorrieron el estado y el planeta promoviendo la idea de realizar unos Juegos Olímpicos de Invierno en Utah. El comité perdió su cuarta candidatura para los Olímpicos de 1998 por apenas cuatro votos ante Nagano, Japón. Pero el quinto intento fue el definitivo, y el 16 de junio de 1995 en Budapest, Hungría, el Comité Olímpico Internacional anunciaba que los Juegos Olímpicos de Invierno del 2002 - la primera Olimpíada del nuevo milenio- tendrían lugar en Salt Lake City, Utah.