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La deslumbrante belleza de Tahiti.

La magia de su ambiente y la proverbial hermosura de los paisajes que sedujeron a Paul Gauguin siguen estando ahí para disfrute de todos sus visitantes. Los tonos del mar y la claridad de sus aguas son una invitación a la complicidad con la naturaleza, con las manifestaciones más hermosas de la creación. Los frutos y las flores, los míticos atardeceres, la suavidad y blancura de la arena, los peces de mil colores y, sobre todo, la calidez en la sonrisa de sus habitantes constituyen apenas el principio de lo que pueden ser unas vacaciones en verdad memorables.

 

Más allá de los lugares comunes, Tahití se plantea ante los ojos del viajero como una muy afortunada aproximación al paraíso terrenal, una superficie de 4 mil kilómetros cuadrados (equivalente a la de Europa) donde encontramos 118 islas desperdigadas en cinco archipiélagos: Islas de la Sociedad, Islas Tuamotu, Islas Marquesas, Islas Australes e Islas Gambier, todas las cuales conforman la llamada Polinesia Francesa.

 

Todo lo anterior quedó muy claro en la presentación que hicieron Fredy Valle y Leila Laile, de la Oficina de Turismo de Tahití en Los Angeles (la cual atiende a Estados Unidos, Canadá y México) en un reciente desayuno organizado por la Maison de la France en el hotel Presidente Intercontinental de la ciudad de México, con el apoyo de Lan, Air Tahití Nui y los mayoristas de viajes Mega Travel, Julia Tours, ANZ Tours, Lozano Travel, Infinity, Olga Pulido y Oitsa, quienes ofrecen todo tipo de paquetes para visitar Tahití y sus islas, destacando por supuesto Tahití, que es la mayor isla y capital de la Polinesia Francesa, así como la mítica Bora Bora.

 

Fredy Valle y Leila Laile, de la Oficina de Turismo de Tahití en Los Angeles.

Poco más de 100 agentes de viajes y unos cuantos representantes de la prensa especializada tuvimos la oportunidad de escuchar la muy completa exposición de Fredy Valle sobre las bondades de este exótico destino, así como las presentaciones de Alejandro Valadez, de Air Tahití Nui, e Iván Zika, de Lan, quienes representan las dos mejores opciones para los mexicanos que quieran viajar a Tahití, ya sea desde Los Angeles o desde Santiago de Chile. Esta última ofrece una interesante escala en la Isla de Pascua, todo en español y sin necesidad de tener una visa de Estados Unidos.

 

Con paisajes de mar en verdad memorables y privilegiando el hospedaje en habitaciones tipo palafito, Tahití promueve ahora, también, una buena colección de posadas familiares en las que podemos tener un contacto más profundo con las tradiciones y los sabores caseros de las islas, todo sin perder la comodidad y el buen servicio que caracterizan a Tahití.

 

La belleza de los paisajes, el permanente contacto con la naturaleza (en especial, la presencia del agua por todos lados) y una excelente oferta de spas, así como el impecable servicio en sus hoteles de lujo, hacen de Tahití un destino perfecto para el descanso y la relajación, un auténtico antídoto contra el estrés.

 

Pero además encontramos un abanico muy completo de lugares y actividades para todos los estilos de viajero, desde los rincones más románticos para pasar una luna de miel hasta las más fuertes descargas de adrenalina para los amantes de los deportes extremos. Desde luego, es una paraíso del buceo, pues cuenta con infinidad de arrecifes coralinos, aguas de gran transparencia y la posibilidad de nadar con delfines, mantarrayas gigantes y hasta tiburones. Otras actividades incluyen la bicicleta de montaña, el senderismo, los tours en vehículos todo terreno y en cuatrimoto, los paseos en helicóptero, las lanchas con fondo de cristal, la pesca deportiva y hasta los cruceros de lujo que visitan varias de las islas.

 

 

Ivan Zika, de Lan
Alejandro Valadez y Vaihiria Kelley, de Air Tahití Nui.

En cuanto a gastronomía, Tahití cuenta con especialidades de casi todo el mundo, aunque siempre es recomendable aprovechar al máximo los productos locales: pescados, mariscos y una buena variedad de frutas tropicales.

 

Con las compras sucede algo similar, pues aunque hay centros comerciales muy modernos y con mercancías de todo el mundo, lo más atractivo siguen siendo los pareos artesanales y las excelentes perlas que ahí se cultivan.

 

Prepárese, pues, para conocer uno de los destinos más bellos y exóticos del mundo, para recibir un servicio excepcional y sonrisas de gran amabilidad, para disfrutar unos paisajes que nunca olvidará y para escuchar muchas veces la palabra maeva, que en tahitiano significa “bienvenido”. Buen viaje.

 

www.tahiti-tourisme.com

www.tahiti-tourisme.pf

Por Vicente Ochoa Leyzaola