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Saint-Paul de Vence... la próxima vez que visite el sur de Francia no puede dejar pasar la oportunidad de visitarlo.

Uno de esos lugarcitos idílicos del sur de Francia es Saint-Paul de Vence, pueblo famosos porque allí vivió Marc Chagall desde 1966 hasta su muerte en 1985, pero cuya historia se remonta a principios de la era cristiana.

 

Hablando de historia, Saint-Paul de Vence es como un museo vivo. Sus calles, edificios, callejones... todo habla de la historia del lugar . Cada esquina muestra la rica herencia histórica y artística de Saint-Paul y cada edificio es reflejo de una cultura orgullosa y añeja.

 

La manera obligada de conocer este destino es caminando, pero más que una obligación es un deleite pasear por sus callecitas que, fieles a la arquitectura medieval, van subiendo como un río lleno de curvas hasta llegar arriba de la pequeña montaña donde se encuentra Saint-Paul de Vence.

 

 

El Petanque es un tradicional juego cuya práctica es tan común en Saint-Paul de Vence que llega al grado de deporte e incluso hay un torneo internacional cada año. Además, si lo desea puede tomar una lección de una hora para aprender los fundamentos de un juego que es más dificil de lo que parece.

Al caminar por esas calles uno encuentra sorpresa tras sorpresa: La mazmorra que nos recuerda la crueldad medieval, las construcciones militares que nos recuerdan que durante el reinado de Francisco I la ciudad era una fortaleza militar debido a su envidiable posición estratégica entre el mar y tierra adentro.

 

También encontramos las viejas casas de la Rue Grande, que nos remontan a los siglos 17 y 18, cuando muchas familias acomodadas vivían en esa ciudad, y por supuesto no pueden faltar las iglesias en un lugar tan antiguo.

 

Pero no olvidemos que en este lugar, además de Chagall que lo hizo su residencia, vivieron esporádicamente otros artistas como Picasso, Miró e incluso Jacques Prevert. En la actualidad, una gran cantidad de artistas viven en el lugar, ya sea definitivamente o por temporadas, y parece que la peregrinación artística a este lugar se ha convertido en un rito obligado de los nuevos artistas.

 

Saint-Paul de Vence no es hermoso únicamente por su bella arquitectura y fascinantes calles y edificios, sino porque desde ella se tienen algunas de las más hermosas vistas del sur de Francia. Por eso tantos pintores lo han establecido como su “mirador” favorito para desarrollar su arte.

 

 

El encanto medieval de Saint-Paul de Vence.

Pero Saint-Paul también es un lugar donde se puede disfrutar de la legendaria gastronomía y hospitalidad francesas. Para ser un lugar tan pequeño, Saint-Paul de Vence cuenta con una considerable grande cantidad de restaurantes como Les Oliviers, donde se disfruta la excelente comida provenzal, o La Ferme de Saint-Paul, donde se puede deleitar con platillos de temporada mientras disfruta de una de las vistas más hermosas de la ciudad.

 

En cuestión hotelera, Saint-Paul de Vence cuenta con algunos excelentes hoteles, entre los que destacan la Hostellerie Les Remparts, ubicado en una construcción medieval, con muebles antiguos y ornamentos donde cada cuarto tiene una vista excepcional ya sea de la aldea o del valle abajo. Este hotel es como una página de un libro de historia, es como regresar en el tiempo.

 

 

La Colombe DÓr, tal vez el más famoso de los hoteles de ese destino, combina el estilo de vida provenzal con el servicio más distinguido que pueda encontrar. También tenemos a Le Mas de Pierre, que pertenece a la cadena Relais & Chateaux y donde se encuentra una arquitectura refinada, un servicio de primera y todas las comodidades modernas como televisión de plasma, conexión a Internet, etc.

 

Otro hotel que también pertenece a Relais & Chateaux es Le Saint-Paul, un fascinante hotel de 13 habitaciones y 4 suites ideal para una estadía romántica. Terminamos nuestras sugerencias hoteleras con Les Messugues y Les Bastides Saint-Paul, otros dos hoteles con todo lo necesario para pasar un tiempo inolvidable en un lugar extraordinario.

 

Por Edgar Ibarra

 

 

Lugar obligado de artistas es Saint-Paul de Vence.