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Viajeros de todo el mundo son atraídos por los imponentes paisajes de este territorio único que es Nepal.

Sus contrastantes paisajes y la fauna que les complementa, la historia y cultura milenaria, así como sus habitantes, hacen de este reino uno de los destinos más enigmáticos en el mundo.

 

Ubicado entre la India y China, Nepal está conectado al mundo por las principales aerolíneas europeas y de la región, haciéndolo más accesible a un mayor número de turistas.

 

Katmandú es su capital y punto de partida para diversos recorridos.

 

La jornada comienza en Durbar Square. Este es el corazón de la ciudad antigua y donde alguna vez vivió la realeza. Hay alrededor de 50 templos a la redonda incluyendo el Taleju Bhawani, construido por el rey Maendra Malla en 1549.

 

Durbar Square está dividido en dos partes, una que comprende Kasthamandap, Kumasi Ghar y el templo de Shiva-Parvati y otra que incluye el Hanuman Dhoka y el palacio principal. Esta plaza es también hogar de dos museos y de diversos eventos o ceremonias que se realizan durante el año.

 

Pequeñas poblaciones y templos milenarios se encuentran a lo largo de todo Nepal.

En Katmandú el viajero encontrará una amplia oferta de hospedaje y de todos los nieveles, desde hostales y bed & breakfast, hasta hoteles de diversas cadenas. La oferta gastronomía es también variada, incluso hay un restaurante mexicano –con sus propias versiones de nuestros platillos- en esta ciudad.

 

Después de pasar un par de días en la capital nepalesa el viaje debe continuar y Patan, es el siguiente punto en el itinerario.

 

Su centro, conocido también como Patan Durbar Square, es un fiel testimonio de la arquitectura Newari. Su palacio y tres jardines –como el Mul Chowk, son sitios de interés que deben de inclurise en el recorrido. Rodean también a esta población numerosos templos, como el Hiranya Varna Mahavira y el Sundari Chowk.

 

 

Las reservas naturales de Nepal son hogar de animales en peligro de extinción y de otros grandes mamíferos.

Siguiendo hacia el este se encuentra Nagarkot, a sólo 32 kilómetros de Katmandú. Esta ciudad se encuentra a una altitud de 2,175 sobre el nivel del mar. Una buena opción es llegar por la tarde y apreciar el espectáculo cuando el sol se esconde tras los Himalayas.

 

Nagarkot es punto de reunión de miles de turistas quienes llegan a ver no sólo el atardecer o el amanecer, sino para apreciar una de las mejores vistas del famoso monte Everest. La mejor época para visitar este lugar es la primavera, pues las colinas y el valle se tapizan de flores multicolores que contrastan con las frías y blancas montañas.

 

 

Por supuesto que Nepal es un destino por excelencia para las actividades deportivas de mediano y alto esfuerzo.

Después de ver la salida del sol en Nagarkot, el viaje debe seguir y Pokhara es el lugar hacia donde hay que dirigirse. En el camino se puede hacer una breve escala en el templo Manokamana al que se accede por un tranvía.

 

Si Katmandú es la ciudad cultural de Nepal, Pokhara es la de la aventura.

 

Es una encantadora ciudad que reposa sobre un tranquilo valle y es el punto de partida de excursionistas que llegan de todas partes del mundo para recorrer las diversas rutas y senderos naturales.

 

 

Los amantes del rafting consideran a este lugar como el sitio de encuentro para navegar por los caudalosos ríos de distintas categorías que bañan estas tierras.

 

Pokhara forma parte de la ruta que se extiende entre la India y el Tibet y hasta hoy, las carretas tiradas por mulas pueden verse descansando a las afueras de los campamentos a las orillas del pueblo. Esta es la tierra de los Magars y Gurungs, granjeros y guerreros que fueron conocidos también como los soldados Gurkha.

 

El valle de Pokhara es uno de los más pintorescos del reino de Nepal. Está a 200 kilómetros al oeste de Katmandú y puede accederse vía aérea o por tierra. Esta población está a 827 metros sobre el nivel del mar, por lo que su clima es más agradable y cálido.

 

Pashupatinath, a seis kilómetros al este de Katmandú, es uno de los cuatro sitios religiosos del país. Su templo está dedicado a Shiva el destructor. Un techo dorado, cuatro puertas de plata y tallados en finas maderas decoran este templo. Cerca está otro más, el Guheshwori, dedicado a Sati Devi. Atrás se encuentra el río Bagmati, donde hay diversas plataformas usadas durante ceremonias de cremación hindúes.

 

El último punto a visitar antes de regresar a casa es Bouddhanath, centro de la cultura tibetana en Nepal. Una aguja de 36 metros de altura decora su templo y es una de las más altas en todo el sur de Asia. Está ubicada en lo que alguna vez fue la principal ruta de comercio al Tibet.

 

Amigable, mágico y espiritual, son sólo algunos de los calificativos con que el viajero podrá describir Nepal después de su visita y no hay duda en que regresará para recorrerlo muchas veces más.

 

Algo importante por señalar es que a partir del 1 de marzo el Consulado de Nepal en México está emitiendo visas nuevamente. Los datos del consulado los puede encontrar en el directorio de TURISTAMPA versión en Internet en la página www.turistampa.com donde al hacer click en el ícono del directorio puede entrar a registrarse gratuitamente para acceder a nuestro directorio en línea.

 

Grandes bellezas naturales distinguen a este reino.