Columnistas
De Esto y AquelloTribuna PúblicaMarket PubCiudad AbiertaEditorialAnálisis TurísticoComentariosEl Despertar HoteleroAlrededor del turismoNuestro pasadoDespegandoPerfiles Empresariales
El Ejecutivo del día
Noticias principales
ArrendadorasCrucerosAgencias de ViajesHoteleríaLíneas AereasGeneralesDestinos Extranjeros
Preguntas cónsul EUA
Sugerimos a todas¡Haga su trámite ahoraSoliciten su citaVacaciones de VeranoConsejo General
Secciones Especiales
Las VegasVisit Florida
Suplementos
OrienteExpo VacacionesMallsLunas de MielLíneas AéreasHotelesSudaméricaEuropaEstados UnidosCancúnCruceros
Núm. anteriores
La Ciudad de Los Ángeles, como también se conoce a esta capital, es una de las más hermosas del mundo.

El reino se extiende a lo largo de 513 mil kilómetros cuadrados y su ubicación en la parte central de la península indochina le permite gozar de un cálido y benigno clima durante prácticamente todo el año.

 

Son tres estaciones las que distinguen este territorio. La cálida dura de febrero a mayo, mientras que las lluvias comienzan en junio y terminan en octubre. La época más fría es de noviembre a enero.

 

Al igual que la temperatura, los paisajes cambian a medida que se explora el país.

 

Paradisíacas playas de arenas blancas bañadas por cálidas aguas, valles color esmeralda salpicados de pequeñas poblaciones dedicadas al cultivo del arroz, intrincadas selvas y reservas naturales, así como escarpadas montañas, componen el escenario de este amigable reino.

 

 

Conocida como la “Ciudad de Los Ángeles”, la capital del reino de Tailandia es una de las ciudades más impresionantes del mundo. Las agujas de sus templos, el mercado flotante, las bulliciosas calles, el amplio río que la cruza y el tráfico –mal de las grandes urbes- dan vida a este lugar.

 

Sede del gobierno desde hace más de 200 años, Bangkok es una metrópoli de poco más de seis millones de habitantes y cual moneda, presenta dos caras a sus visitantes. Una de ellas es la parte antigua, con sus palacios y templos centenarios y otra es la moderna caracterizada por sus altos edificios, zonas financieras, residenciales y centros comerciales.

 

El Palacio Real y el templo del Buda Esmeralda, son puntos obligados en el itinerario. Está abierto a partir de las 8 de la mañana hasta las 11 y de 13:00 a 16:00. Otros lugares que deben visitarse son el Templo de Buda de Oro, el Museo Nacional y el mercado flotante, donde se puede adquirir comida, artesanías y productos locales, mismos que son transportados en pequeñas balsas.

 

 

Uno de los aspectos más importantes de esta cultura es la comida.

Uno de los aspectos más importantes en la cultura tailandesa es su comida, tan es así que se ha convertido en símbolo del país. Ésta se caracteriza por la multitud de sabores –agrio, dulce, salado y picante- que se unen en un mismo plato.

 

Pareciera que los tailandeses comen a todas horas y en todas partes. Puestos callejeros, restaurantes y negocios familiares están abiertos prácticamente todo el día y estos satisfacen el apetito de los locales y también la curiosidad de los aventurados visitantes.

 

El platillo más representativo es una sopa a base de tallarines, carne, pollo, vegetales y que se sirve a cualquier hora, la más famosa es la Tom Yam Kung que se complementa con cebollín, hojas de limón y cilantro y salsa de pescado.

 

 

Esta es una ciudad con imponentes vestigios arquitectónicos.

Los platillos varían según la zona. Al noreste, por ejemplo, éstos se ven influenciados por las costumbres de Laos; al sur, la comida es más picante, agria y salada. Los curries, son muy comunes, así como la influencia de la cultura islámica en la elaboración de algunos de los platillos.

 

La arquitectura es un aspecto importante en el paisaje tailandés, misma que es dominada por la religión. Por ello hay más de 30,000 templos o wats adornan prácticamente todo el reino.

Uno de estos centros religiosos es el de Wat Arun, también en Bangkok, que fue construido al oeste del río Chao Phraya, durante el periodo Ayutthaya. Otros ejemplos arquitectónicos por demás relevantes están en las ciudades de Ayutthaya y Lop Buri.

 

Cabe recordar que Ayutthaya fue capital de Tailandia hasta mediados del siglo XVIII y fue una de las ciudades más importantes de la región. Ahora sólo quedan algunos vestigios de los templos y palacios que fueron construidos alrededor de 1350, año en que fue fundada la ciudad. Sus tesoros están salvaguardados en el Museo Nacional Chao Sam Phraya, como son las joyas de la corte y adornos de oro diversos.

 

 

Bangkok es una metrópoli en donde convergen en armonía lo antiguo y lo moderno.

Para aquellos que no les baste una fotografía de recuerdo de este lugar, la artesanía local siempre será una buena opción. Los productos más comunes son los bolsos de mimbre, maderas talladas o los aranyk que son cuchillos hechos a mano. Ayutthaya está a 75 kilómetros de Bangkok y se puede llegar en tren, pues parten cada hora desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche o autobús, desde la estación New Meehit, con corridas cada 30 minutos desde las 5:30 hasta las 19:20.

 

Los tailandeses se preocupan por mantener en equilibro su cuerpo y espíritu por ello han desarrollado diversas técnicas de relajación que por su efectividad rápidamente han dado la vuelta al mundo.

 

Una de ellas es el famoso masaje tailandés, conocido como Nuad Pan Boran y que se practica desde hace más de 2500 años. Esta terapia hace especial énfasis en la conexión con la mente y el cuerpo e incluso puede ser una muy buena herramienta para atender desórdenes emocionales.

 

Este masaje se enfoca en diez líneas llamadas “sen” y busca liberar los bloqueos que puedan existir a lo largo de estas líneas y que impiden que la energía recorra todo el cuerpo.

 

 

Normalmente se realiza sobre un colchón en el piso en donde la terapeuta aplica presión utilizando sus dedos, manos, pies, brazos y piernas así como su propio peso. La presión se combina con estiramientos para dejar el cuerpo completamente relajado.

 

Y qué mejor que terminar un viaje experimientando otra de las tradiciones milenarias de este país: la Ayurveda, que tiene sus orígenes 5000 años atrás en la India. El masaje ayurvédico ayuda a relajar, eliminar la fatiga y a tratar diversos males, como el reumatismo. Los pacientes son inducidos en un profundo y reconfortante sueño, mientras dos terapeutas aplican el masaje con hierbas y aceites aromáticos; sin duda, una buena opción para emprender un relajado viaje de regreso.

La belleza incomparable de Tailandia.