Conocida como “La ciudad de la Amistad”, Chiclayo está poblada por personas amables y cálidas, como el clima mismo del lugar. Aquí vale la pena visitar las tumbas del Centro Funerario Mochica, de las cuales las más importantes son las de los Señores de Sipán, descubiertas en los años 80as, compuesto por dos pirámides de adobe y una montaña en el centro denominada Cerro de Raya o Cerro Purgatorio. Ambos descubrimientos son considerados los más importantes del continente americano.
De la costa pasamos a la sierra, donde se encuentran lugares de gran interés para el turista ávido de conocer la cultura de este país sudamericano.
A 3,402 metros sobre el nivel del mar, se levanta majestuoso Cusco. Desde el momento en que uno llega, la ciudad lo envuelve con su energía mística. Hoy en día es la capital arqueológica de América. Se encuentra rodeada de impresionantes restos arqueológicos como la ciudadela de Machu Picchu, la fortaleza de Saqsaywaman, el complejo de Ollantaytambo y de pueblos pintorescos como Pisaq, Calca y Yucay, que mantienen las tradiciones de sus antepasados.
Cusco fusiona en un mismo ambiente urbano, monumentos históricos precolombinos como el Coricancha (Templo del Sol), el Kiswar Kancha, el Amaru Cancha (Cerco de Serpiente), el Ajlla Wasi, con grandes construcciones como la Catedral, la iglesia y convento de la Merced y el Templo de San Blas.
Conocida también como la “Ciudad Blanca” debido a sus numerosos templos y casonas construidos con piedra de lava volcánica, un material entre blanco y perla, que al iluminarse con el sol, produce un resplandor, Arequipa es una ciudad muy especial en la sierra peruana. La belleza de su centro histórico, invita a recorrerlo tomándose el tiempo, la arquitectura arequipeña es una mezcla de barroco italiano, plateresco español y la originalidad andina. A la ciudad la custodia el volcán Misti y entre los lugares que se deben visitar están el Monasterio de Santa Catalina, la Plaza Yanahuara, el Cañón de Cotahuasi y, especialmente el Cañón del Colca.
A los bordes del lago Titicaca, se encuentra Puno, una ciudad que fascina debido al extraño magnetismo que parece brotar de sus cerros, de su lago parecido a un mar y de su propios habitantes. Esta región del Perú es famosa por la variedad y colorido de su folklore, indiscutiblemente el más rico y deslumbrante de esta parte del continente.
La selva está a la vista y es un grandioso y extraordinario panorama de verdor, llena de árboles gigantes, ríos caudalosos y brumas espesas. En este paraje habitan armoniosamente, la mayor diversidad de especies de flora y fauna del mundo. Existen tres áreas de conservación de gran importancia: la reserva de Biosfera del Manu –declarada por la UNESCO Patrimonio Natural de la Humanidad, la Zona Reservada Tambopata-Ca ndamo –con poblaciones intactas de varias especies en extinción- y el Parque Nacional Bahuaja-Sonene con sus 450 especies de aves.
Las localidades que se encuentran en la zona selvática del país, son altamente interesantes para visitar. Iquitos, la capital del departamento de Loreto, está rodeada por los ríos Nanay, Itaya y Amazonas. La ciudad está edificada a orillas del Amazonas, inmenso río que permite entrar en contacto directo con la naturaleza y los indígenas Cocamas, Witotos, Boras y Ticuna. Iquitos es calurosa y exótica, a la vez que es la más grande de las ciudades de la selva peruana.
Rodeada de atractivos turísticos, Tarapoto da la bienvenida a sus visitantes a través de sus incomparables ciudadelas, como el Gran Pajatén, considerado el conjunto monumental más grande y de diseño arquitectónico más audaz del Perú, el balneario d Cumbaza, los restos arqueológicos y petroglifos de Polish, las cataratas de Ahuashiyacu y la laguna Venecia, la laguna Azul y el lago. Tarapoto es igualmente la entrada a la ciudad fortificada de Kuelap, una enorme fortaleza de piedra de 584 metros de largo y 110 de ancho, edificada sobre la cima de una montaña.
De esta forma llegamos al final de un breve recorrido por Perú, un país fascinante en el corazón de Sudamérica.