Las opciones de hospedaje son muy variadas, pues hay lugares de gran lujo y privacía, como para una luna de miel, así como hoteles que funcionan bajo el sistema Todo Incluido y resultan perfectos para las familias, pues cuentan con actividades específicas para cada edad.
Además, esos mismos hoteles tienen la infraestructura necesaria para realizar convenciones y juntas de trabajo dentro de un ambiente amable y tropical, y los hay desde modestos establecimientos de 3 y 4 estrellas hasta hoteles Gran Turismo donde lo cotidiano es el lujo y la satisfacción del mínimo detalle.
En cuanto a sabores, las posibilidades son muchas, empezando por especialidades argentinas, francesas e italianas pero, sobre todo, los pescados y mariscos propios de la zona y las delicias de la cocina oaxaqueña, con sus moles diversos, su cecina y su quesillo, sus tlayudas y su mezcal.
Junto al embarcadero hay un simpático mercado de artesanías donde se pueden adquirir bellos textiles, barro negro, barro verde vidriado y una gran variedad de souvenirs. Más allá de eso, sólo hay que dejarse llevar por la hermosura del paisaje y disfrutar la cálida hospitalidad de los habitantes de Huatulco, gente de trabajo y de honor, con un profundo sentido de la hospitalidad y una dignidad a toda prueba, algo que el viajero capta de inmediato y que le hace disfrutar mucho más de su estancia en el lugar.
LA SANTA CRUZ DE HUATULCO
La cruz de madera tiene una leyenda: un hombre rubio, barbado y ataviado con hábito blanco llegó a esta zona mucho antes de la conquista de México por los españoles (1521) y se quedó en la población durante varias semanas. Los indígenas zapotecas lo identificaron como Quetzalcóatl y fue él quien los inició en el culto cristiano al colocar una gran cruz de madera en la playa, para que fuera objeto de adoración.
Cuando los aztecas invadieron la región, bautizaron este poblado como Cuauhtolco, que significa “lugar donde se adora al madero” y que, por alteración, dio origen al actual nombre de Huatulco.
En 1587, el corsario inglés Tomas Cavendish invadió Huatulco e intentó destruir a hachazos la cruz que se levantaba en la playa. Al no conseguirlo, ató una gruesa cuerda a los maderos de la cruz para arrancarla tirando de ella con su barco, pero todo fue inútil. En 1611 Juan de Cervantes, obispo de Oaxaca, conoció esta historia y ordenó que la cruz fuera llevada a la capital del estado; al cumplir esa orden, se descubrió que la cruz sólo estaba enterrada medio metro, lo que hizo más inexplicable el fracaso de Cavendish. Entonces, la Santa Cruz de Huatulco fue seccionada para hacer con su madera, considerada milagrosa, varias cruces que se enviaron a algunas catedrales de México y al Vaticano.
Como se ve, Huatulco no sólo tiene algunas de las mejores playas de México y paisajes en verdad memorables, sino también historia y tradiciones. Buen viaje.
El nuevo vuelo Toluca – Huatulco – Toluca opera de lunes a domingo con el siguiente horario:
Saliendo de Huatulco
Vlo. 650 Sale 13:05 HUX Llega 14:10 TLC L, M, M, J, V, D
Vlo. 650 Sale 10:45 HUX Llega 11:50 TLC S
Saliendo de Toluca
Vlo. 651 Sale 11:30 TLC Llega 12:40 HUX L, M, M, J, V, D
Vlo. 651 Sale 09:10 TLC Llega 10:20 HUX S
Por cierto, a mí me resultó muy fácil y cómodo trasladarme de la ciudad de México al Aeropuerto Internacional de Toluca, pues Interjet cuenta con servicio de camionetas tipo Van desde 5 puntos de la ciudad y área metropolitana, a un costo de $ 85.- pesos viaje sencillo. Es de lo más práctico.
Por Vicente Ochoa Leyzaola