El Parque se encuentra en una zona que es afectada cada año por huracanes, los daños que éstos provocan a los arrecifes coralinos, si bien son naturales, se suman a los impactos producidos por el uso turístico.
Tras el paso del huracán Wilma, este Parque Nacional no estuvo exento de sufrir sus embates. Importantes obras de rescate fueron iniciadas para rehabilitar sus zonas más dañadas.
En principio, se hicieron inspecciones para evaluar daños y estimar el número de personas que se requerían para comenzar las labores de rescate de este tesoro marino.
A partir del 8 de noviembre pasado, se iniciaron los trabajos con un grupo aproximado de 64 personas, con 9 embarcaciones incluyendo las tripulaciones en cada una de ellas. Asimismo se logró sacar basura con un peso aproximado de 1.2 toneladas, más restos de palmeras y de vegetación en las formaciones arrecifales.
Cabe mencionar que el proyecto de rehabilitación será cubierto por Proyectos de Desarrollo Sustentable (PRODERS) para poder resolver esta contingencia y se encargará de terminar la fase de sujeción de fragmentos, reparación de rosarios, cementación y caracterización de daños, entre otras cosas. El monitoreo a largo plazo quedará a cargo del personal del Parque Nacional.
Por lo que se refiere al Parque Nacional Arrecife de Puerto Morelos, el proyecto se ha venido realizando, de igual forma, desde el pasado mes de noviembre. En total, se cuenta con un grupo de 40 personas encargadas de actividades de limpieza principalmente.
Al mismo tiempo se han llevado a cabo evaluaciones del estado que guardan las principales formaciones constituidas como unidades arrecifales de este parque.
Respecto al Parque Nacional Isla Contoy, los daños fueron menores y los trabajos de restauración se enfocaron a la zona de uso público principalmente en la remoción de pastos y sargazo.
Asimismo, se realizaron labores de limpieza en la que participó un total de 101 personas con cinco días de trabajo. Faltan por realizar los trabajos de rehabilitación de la zona de Ixlaché.
Cancún cuenta con uno de los arrecifes más bellos y espectaculares del planeta, el más grande de América. Actualmente y después del paso del huracán Wilma puede ser disfrutado por el turismo con la conciencia de que es una zona privilegiada en nuestro país que debe ser conservada por su importancia biológica y por su inigualable belleza.