Los Cabos: ¿Rehén de Taxistas?
Cuando parece que las prácticas medievales que tanto afectaron y retrasaron el progreso de México parecen ir en camino de extinción, surgen como por arte de magia negra nuevos intentos por establecer monopolios feudales de aquellos que hasta hace pocos años eran legendarios en nuestro querido México.
En esta ocasión nos referimos a la situación que enfrentan tanto los turistas así como los turisteros en Los Cabos, donde las compañías de transportación se están viendo imposibilitadas de llevar a los turistas grupales del aeropuerto al hotel debido a la presión de los grupo de taxistas que dicen que en el aeropuerto de Los Cabos nada más sus chicharrones truenan y que si la gente quiere llegar a su hotel, o lo hace en sus taxis o lo hace caminando o a gatas o como sea, pero no en otro tipo de transportación.
Lo que menos necesita el turismo mexicano es enfrentar nuevamente esas situaciones retrógradas que tanto afectan a todos los involucrados en el turismo: los hoteles que reciben grupos, las aerolíneas que transportan grupos, las transportadoras terrestres legitimamente establecidas que transportan normalmente a los grupos y, obviamente, los grupos mismos.
México no puede regresar a esos tiempos en que los grupos de poder se encargaban de establecer las reglas del juego para la transportación turística y tomaban medidas que los enriquecían sin medida a costa del bienestar del turismo mexicano.
Ojalá y que las autoridades involucradas en este tipo de situación, sean locales, estatales o federales, tomen cartas en el asunto para impedir que la corriente de turistas a Los Cabos se vea afectada.
Nuestro país y nuestros principales destinos turísticos no pueden regresar a los tiempos antiguos, en que a manera de grandes señores feudales los grupos de poder en el transporte establecían los usos y costumbres que tanto dañaron al turismo en el pasado y que potencialmente podrían otra vez dañar a nuestra industria turística.
|