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Editorial

¿Hacia Dónde va la Aviación Comercial?

La industria de la aviación es de tal naturaleza que a veces parece que aunque todo se planee bien, aunque la operación sea la correcta, aunque la mercadotecnia sea efectiva, aunque los aviones vayan llenos... de todos modos se pierde dinero.

 

Eso se debe a que pocas industrias dependen tanto de un sólo factor externo para tener éxito como la aviación. Ese factor externo, obviamente, es el combustible. O dicho de manera más correcta, el precio del combustible.

 

Por supuesto que hay otros factores externos que influyen en la aviación, pero el factor de mayor peso es sin duda el costo enorme del combustible.

 

Hasta el año 2005, el combustible era el costo operativo número cuatro, detrás de (1) costo de pago de avión o arrendamiento, (2) manejo de pasajeros y (3) reservaciones y ventas. En la actualidad, el combustible es el segundo costo operativo, nada más por debajo de los costos financieros de tener un avión.

 

Hasta hace unos años una ocupación del avión de menos del 70 por ciento era excelente, ya que prácticamente cualquier vuelo producía ganancias con esos factores de ocupación. En la actualidad, hay vuelos que pierden dinero aunque tengan factores de ocupación del 90 por ciento...

 

 

La escalada en el precio del combustible está poniendo en peligro la existencia misma de muchas aerolíneas en el mundo, sin embargo, parece que los gobiernos que tienen verdadera influencia global para detener la escala en el precio del combustible no quieren hacer nada, y los gobiernos que quisieran hacer algo no tienen la influencia para lograr algo.

 

En el cuestionablemente “mejor” de los casos, lo que algunos gobiernos están haciendo para ayudar a sus aerolíneas nacionales es subsidiar el costo del combustible. Tristemente, lo que realmente se subsidia en esos casos es las ganancias de los productores y refinadores de petróleo, a los que les da igual recibir pagos subsidiados o no.

 

Sabemos que la aviación comercial ha perdido cierta popularidad debido a los recortes en servicios, los retrasos y la baja en la calidad del servicio. Sin embargo, sabemos que el mundo actual no funcionaría sin una transportación aérea sana y global, por lo tanto, es importante que la escalada del valor del combustible tenga un alto, de otra forma lo que se detendrá es una importante cantidad de aviones y aerolíneas... y el costo de volar subirá aún más.