Dubai: Para un Idilio Exótico e Inolvidable
* El Emirato ofrece a los lunamieleros el inigualable contraste de la playa y el desierto
Dubai es el punto de encuentro entre Europa y Asia, así como la vía de acceso más rápida hacia África, el Medio Oriente y las islas tropicales del Océano Índico. Debido a ello, desde el siglo XIII, esta bella ciudad se convirtió en un estratégico centro comercial, cualidad que conserva y pone de manifiesto siendo el escaparate de variadísimas texturas y objetos provenientes de diversas partes del mundo.
A este encanto multicultural, Dubai suma un toque de modernidad asombroso: es sede del Burj Al Arab, el hotel más alto del mundo. Está enclavado en una isla artificial a 280 metros de distancia de la playa, en el Golfo Pérsico, y es considerado también el más lujoso del orbe.
Pero el Burj Al Arab es sólo una de las muchas ofertas que tiene Dubai para sus visitantes.
Dubai se ha consolidado en el turismo de lujo gracias al gran número de hoteles de cinco estrellas que se han construido recientemente y a la excelencia de su atención, servicio y hospitabilidad. Ahí acontecen eventos de primer orden como el Dubai Jazz Festival, de gran prestigio internacional, así como la carrera de caballos más importante del mundo: The Dubai World Cup, al igual que la tradicional competencia de regatas Emirates Cup Traditional Dhow Sailing Race.
Y para hacer inolvidable el viaje a los lunamieleros, Dubai ofrece paisajes únicos que sólo tienen en común su enigmática inmensidad: el mar y el desierto. Para aquellos que anhelen un paseo por paradisíacas playas, Dubai tiende su franja de arena fina a lo largo del apacible azul del Golfo Pérsico.