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Por: Gustavo Armenta
armentaturismomexico.com
Rodolfo Elizondo, Gloria Guevara y el Tianguis Turístico
La pasada edición del Tianguis Turístico en Acapulco, que fue la número 35, informativamente resultó una de las menos interesantes de los últimos años. Sabiendo desde principios de año que su relevo estaba cercano, el anterior secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo, ya no le puso mucha atención a su organización y el evento se llevó a cabo sólo mes y medio después de que Gloria Guevara llegara al frente de la Secretaría de Turismo. Ya no tuvo tiempo suficiente para organizar algo mejor.
Luego del triste recuerdo del anterior, el Tianguis de este año arrancó con los ánimos renovados y con la expectativa de una nueva conducción en manos de una mujer que conoce la industria del turismo, o al menos es experta en una parte de ella.
Sin embargo, también en su aspecto político el Tianguis de 2010 fue uno de los más flojos, con poca presencia de personajes que le dieran realce y un programa de conferencias bastante limitado. Ahí se dejó ver la nula fuerza política de la nueva secretaria, su inexperiencia y la desconexión que tiene con sus pares del gabinete y los gobernadores.
El temario de lo que llaman “encuentros con la prensa” y el nivel de los ponentes estuvo muy por debajo, por ejemplo, de los que hubo a principios de año en el Foro Nacional de Turismo, celebrado en Cancún.
No obstante, este rubro no es la esencia del Tianguis, sino las transacciones comerciales que ahí se acuerden o concreten. Y en este punto, según informó la propia Guevara, se superaron las expectativas, al menos en lo concerniente a cantidad de compradores.
El último día del evento señaló: “Originalmente teníamos registrados 800 compradores y hasta el día de hoy ya llevábamos más de mil que no se habían anotado. Entonces, muy buenas noticias, ha habido mucha expectativa, por lo que han estado viendo con la participación de representantes de más de quince países que nos han estado acompañando, lo cual obviamente ha generado una gran demanda de participación de todos nosotros en diferentes eventos”.
Sin embargo, también hay que señalar que algunos vendedores se quejaron de que les fueron canceladas citas de compradores que a última hora decidieron no asistir por la violencia que en los días previos se registró en Acapulco.
De la cúspide a la puerta de salida
El 2008 resultó un muy buen año para la industria turística de México: fue el mejor periodo en la última década en cuanto a turistas extranjeros, captación de divisas e inversión privada. El saldo de la Balanza Turística tampoco estuvo nada mal. Respecto a logros estadísticos, era el momento de mayor brillo de la gestión de Elizondo al frente de la Sectur.
Con ese optimismo se llegó a la víspera de la celebración del Tianguis de 2009, año del cual se esperaban mejores resultados. Todo marchaba bien. Pero un día antes de que iniciara estalló la crisis por la epidemia de influenza y todo cambió: el presidente Felipe Calderón canceló su asistencia y lo mismo pasó con muchos participantes, políticos y empresarios. En consecuencia, varias conferencias y eventos programados tampoco se llevaron cabo y aquello transcurrió en un ambiente sombrío, de pesar, miedo e incertidumbre.
Lo que vino después fue la peor crisis en la historia del turismo nacional. El país prácticamente se vació de turistas. Era mayo. Y, aunque la temporada invernal no fue tan mala como lo previsto, los números finales de 2009 reportaron una caída en todos los indicadores económicos.
En medio de esa crisis, a Calderón se le ocurrió la brillante idea de proponer la eliminación de la Secretaría de Turismo, ahondando más el desconcierto que se vivía en el sector. La historia posterior ya se conoce: hubo mucha oposición de los principales estados turísticos y finalmente los legisladores rechazaron tal barbaridad.
A final de cuentas, el que pagó los platos rotos fue Elizondo, quien dejó el cargo a principios de marzo. Y, de pasada, el Tianguis de este año también salió afectado.
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