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Ciudad Abierta

Por: Gustavo Armenta

www.armentaturismomexico.com

 

 

Delphinus y el negocio del nado con delfines

 

 

 

Desde que a mediados de la década de los 60 del siglo pasado la televisión hizo de Flipper una estrella, los delfines se convirtieron en la mascota ideal para los niños de esa generación porque conjuntaba todas las cualidades: son graciosos, estéticos, inteligentes, valientes y, además, siempre están riendo.

 

Con este ser tan especial, nació la idea de dar a la gente la oportunidad de tener contacto con él. Así, hace menos de dos décadas se inició en México la industria del nado con delfines, vivencia a la que muy pocos se resisten, a pesar de que su precio no es tan bajo.

 

Hoy, uno de los empresarios más exitosos en esta rama es Francisco Córdova Lira. En 2005, al mismo tiempo que se desempeñaba como director ejecutivo del Grupo Xcaret, tomó la dirección general del Grupo Vía Delphi, con el reto de incrementar sus visitantes, sus delfinarios y sus ganancias.

 

Con larga experiencia en el mundo de los negocios turísticos, en dos años Córdova creció la empresa de dos a seis delfinarios, con lo cual duplicó la capacidad de nados con delfines al llevarla a 257 mil unidades al año; lanzó la marca Delphinus y triplicó sus ventas al pasar de 70 mil a 240 mil nados anuales, lo cual le permitió también más que duplicar sus ingresos al pasar de 142 a 302 millones de pesos.

 

Su estrategia se fincó en la modernización de los delfinarios ubicados en Xcaret y Xel-Há y en la apertura de tres más en Quintana Roo: Delphinus Riviera Maya; Delphinus Costa Maya, en el muelle de cruceros de Majahual; y Delphinus Dreams Cancún, convirtiendo a este hotel que opera AMResorts en el primero en contar con un delfinario dentro de sus instalaciones.

 

Córdova sostiene que el lanzamiento de Delphinus fue la punta de lanza de una agresiva estrategia comercial que ha posicionado a Delphinus como la marca líder de nados interactivos con delfines en el Caribe Mexicano, por lo que los delfinarios que ya existían en los parques también adoptaron el nuevo nombre: Delphinus Xcaret y Delphinus Xel-Há.

 

Su sexto delfinario, que se encuentra en Los Cabos, Baja California Sur, no es completamente de su propiedad, ya que es el resultado de una asociación con la empresa Vallarta Adventures, que tiene su sede en Nuevo Vallarta, Nayarit.

 

 

La estrategia

 

Parte del secreto del éxito de Córdova, reflejado en un crecimiento tan explosivo, quizá lo podamos encontrar en el hecho de que, al contrario de otras compañías del ramo, Delphinus no ha visto a los delfines como un sujeto de explotación, limitándose a operar con los menores costos posibles para ofrecer a los turistas precios bajos y, de esta manera, ganar mercado con base en una guerra de tarifas.

 

Este empresario ha preferido sostener sus precios, pero haciendo un trabajo tras bambalinas que el cliente no ve, pero que lo siente.

 

Básicamente se trata de una labor de investigación científica, veterinaria y de entrenamiento de los mamíferos, para lo cual en los tres primeros años invirtió 32 millones de pesos. Esto lo ha llevado a registrar 32 nacimientos exitosos, que actualmente representan 53% de su inventario de delfines.

 

Asimismo, patrocina el estudio de las poblaciones de delfines en Quintana Roo, Tabasco y Campeche, lugares de donde tomaron sus primeros ejemplares que sirvieron como pie de cría para desarrollar su reproducción en cautiverio; en agosto de 2007, Córdova firmó un convenio de colaboración científica con Juan Ramón de la Fuente, entonces rector de la UNAM; y Grupo Vía Delphi varias veces ha recibido el reconocimiento de Empresa Socialmente Responsable por parte del Centro Mexicano para la Filantropía.

 

En su futuro está la apertura este año de un delfinario en Cozumel, con una inversión de 88 millones de pesos; y la reconstrucción del de Majahual, que costará 1.5 millones de dólares, dañado por el huracán Dean.