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El legandario Templo del Cielo.

Muchos, atraídos por la historia, tradiciones, cultura y arquitectura, han volcado su atención a este destino que, ha podido combinar de una manera casi perfecta su herencia milenaria, con la agitada y cambiante vida moderna.

 

A sus atracciones tradicionales, como la Ciudad Prohibida, el Templo de Verano, la Gran Muralla o la Plaza Tiananmen, se suman ahora a nuevas como el Estadio Olímpico Nacional de Beijing, la Terminal 3 del Aeropuerto Internacional de Beijing o el Centro Acuático de Pekín, que destacan por su modernidad e innovador diseño arquitectónico.

 

 

La Ciudad Prohibida

 

Es conocida también como Gugon y está dividida en dos áreas: norte y sur. En ésta última es donde el emperador realizaba diversas ceremonias y atendía a sus huéspedes, mientras que en la parte norte se reservaba como residencia y sólo podían acceder el emperador, su familia y gente de suma confianza y alto nivel social.

 

Ahora, la Ciudad Prohibida abre sus puertas a los miles de visitantes mostrándoles sus diversas construcciones, templos y el fastuoso palacio, que en algún momento tuvo 9,900 habitaciones.

 

 

El palacio en la Plaza Tiananmen.

Para visitar este lugar se puede utilizar el moderno sistema de transporte subterráneo. Hay que viajar por la línea 1 y bajar ya sea en la estación Tiananmen East (116) o en Tiananmen West (117). Otra opción es caminar por la calle Wangfujing.

 

 

Plaza Tiananmen

 

Esta es la plaza más grande del mundo, pues tiene 800 metros de longitud de norte a sur, 420 metros de este a oeste y podría reunir hasta cinco millones de personas en su superficie.

 

Rodeada por diversos edificios gubernamentales, la plaza es uno de los principales puntos de reunión de turistas y locales. En el centro se encuentra el Museo Mao Zedong. En este lugar, descansa el cuerpo de este importante líder en una urna de cristal. Cualquiera puede ingresar y aunque la fila llega a ser kilométrica, avanza rápidamente.

 

 

La legendaria Muralla China

Al norte de la plaza se encuentra la Puerta Tiananmen, flanqueada por un retrato de Mao, mientras que al Oeste está el parque Zhongsan, en honor a Sun Yatsen y al Este, el Palacio de Cultura de los Trabajadores

 

La plaza Tiananmen puede ser visitada diariamente hasta las 10:30 de la noche, hora en que los soldados comienzan a evacuar el área.

 

Para llegar, lo mejor es utilizar el subterráneo o caminar, pues los taxis no pueden detenerse en el lugar. Hay dos estaciones del Metro, Tiananmen East y Tiananmen West. Cabe señalar que éstas se encuentran algo lejos de la plaza por lo que habrá que caminar cerca de 10 minutos.

 

 

La fabulosa Ciudad Prohibida, donde residían los emperadores chinos, es la zona imperial más grande del mundo.

La Muralla China

 

Esta imponente obra arquitectónica se encuentra a sólo 75 kilómetros de Beijing. La parte más visitada es Badaling, pues al estar en un paso entre montañas le da un fácil acceso y la posibilidad al turista de contemplar desde distintos puntos, los varios kilómetros de la muralla.

Para visitarla hay que prepararse. Se recomienda llevar zapatos cómodos y antiderrapantes, pues hay tramos que no cuentan con pasamanos y escalones bien delineados. El clima es otro factor que hay que tomar en cuenta, pues si se va en verano, el calor puede ser sofocante, mientras que si se visita en invierno, la temperatura puede bajar de los cero grados, además de que siempre hay posibilidad de nevadas y fuertes vientos.

 

Hay una gran variedad de excursiones para visitar esta Maravilla del Mundo, pero si lo que busca es pasar más tiempo en este lugar, lo más recomendable es alquilar un taxi por un día y negociar con el chofer la tarifa a pagar al final del día.

Templo del Cielo

 

Ésta es una de las construcciones más impresionantes de Beijing. Está ubicado en el interior de un jardín de 273 hectáreas, en la zona sur de la ciudad. Su origen data de 1420, cuando el emperador Yongle, se trasladó a este lugar para fundar ahí la capital del imperio.

 

Ésta era el edificio religioso más importante, pues ahí, el emperador realizaba diversos rituales que legitimaban su “divinidad”.

 

 

Para visitarlo lo mejor es entrar por la Puerta Sur y caminar hacia el Norte del complejo. Así encontrará primeramente el Altar del Cielo, una plataforma redonda escalonada de mármol, rodeada por un muro cuadrado que simboliza el cielo y la tierra.

 

Otros sitios dentro de este hermoso lugar son el Palacio de la Abstinencia, el Salón de las Rogativas por las Buenas Cosechas o la Puerta Celestial del Oeste. Las áreas verdes que rodean el Templo son también punto de reunión para los locales pues ahí se reúnen para cantar, practicar artes marciales o tai chi, jugar ajedrez, etcétera.

 

El Palacio de Verano

 

El edificio actual fue construido a principios del siglo XX debido a que en el pasado, el complejo fue destruido y reconstruido en diversas ocasiones.

 

El Palacio tiene dos partes principales: El Lago Kunming y la Montaña de la Longevidad. A las orillas del lago se encuentran diversas salas, desde donde la emperatriz Cixi gobernaba; el Teatro, que simboliza su estilo de vida, sus habitaciones privadas y finalmente un imponente Barco de Mármol.

 

Desde la parte alta de la Montaña de la Longevidad se puede apreciar el jardín en todo su esplendor.

 

Este lugar se encuentra a casi una hora del centro de Beijing y es fácil de acceder en taxi o en autobús, aunque de esta manera el trayecto toma mucho más tiempo.

 

Nuevas atracciones

 

Los afortunados que visten esta ciudad con motivo de los próximo Juegos Olímpicos podrán ser testigos de la complejidad y modernidad de los nuevos edificios.

 

El Estadio Olímpico Nacional de Beijing, cuyo costo fue de 500 millones de dólares, fue concebido con mallas metálicas que le dan la forma de un nido y para muchos éste ha sido un desafío “estético y estructural”.

 

Otra novedad será la nueva Terminal 3 del Aeropuerto Internacional, un edificio de casi 3 kilómetros de longitud conforma de dragón que sorprenderá a todos los que lleguen. Esta es un a obra construida con vidrio y acero, y estuvo a cargo del arquitecto inglés Norman Foster.

 

Esta terminal podrá recibir hasta 76 millones de pasajeros al año. En su interior habrá 64 restaurantes y 90 tiendas, además de un avanzado sistema para la facturación de equipaje y tránsito de pasajeros.

 

La Torre CCTV

 

Esta es otra de las maravillas modernas de Beijing. Aunque es hogar de varias estaciones de televisión y radio, esta torre recibe a visitantes de todas partes del mundo.

 

Tiene un mirador desde donde se puede apreciar gran parte de la ciudad. Arriba de éste se encuentra un restaurante giratorio. En la base hay un parque que es el mejor lugar para tomar fotografías de este fastuoso edificio.

 

Para llegar, hay que viajar en el subterráneo utilizando la línea 1 y bajando en la estación Gog Zhu Fen (110), aunque también se puede tomar un taxi.

Las calles de China tienen un encanto particular y misterioso.