Columnistas
Perfiles AéreosCaja de las SorpresasDe Esto y AquelloTribuna PúblicaMarket PubCiudad AbiertaEditorialAnálisis TurísticoComentariosEl Despertar HoteleroAlrededor del turismoNuestro pasadoDespegandoPerfiles del Turismo
El Ejecutivo del día
Noticias principales
ArrendadorasCrucerosAgencias de ViajesHoteleríaLíneas AéreasGenerales Destinos Extranjeros
Preguntas cónsul EUA
Secciones Especiales
Visit FloridaLas Vegas
Suplementos
MexicoOrienteExpo VacacionesMallsLunas de MielLíneas AéreasHotelesCentro y SudaméricaEuropaEstados UnidosCancúnCruceros
Núm. anteriores

Análisis Turístico

* La pandemia mediática destroza al turismo.

* La propaganda engañosa y el miedo como “modus operandi” del gobierno calderonista.

* ¿Quién ha resultado ser un peligro para México y especialmente para el turismo?

 

Conforme pasa el tiempo se van acumulando datos e información que permiten ir dilucidando la verdad de lo ocurrido con la emergencia sanitaria que ha causado una verdadera debacle en la actividad turística.

 

Expertos internacionales de la Universidad de Nueva York como el Dr. Marc K. Siegel, especializado en la investigación de influenza, han comentado recientemente que “el virus A/H1N1 no ha provocado en realidad ninguna pandemia asesina: Es más peligrosa la epidemia del miedo que se han encargado de propagar el gobierno mexicano y la prensa”.

 

Según su opinión, el gobierno de Calderón se manejó erradamente ante los medios de comunicación, haciendo demasiado énfasis en dar conferencias de prensa que luego los medios de comunicación se encargaron de exagerar. “El resultado es que entre los mexicanos se generó una pandemia, pero de miedo.”

 

“Este es un virus moderado y limitado, que ha provocado una preocupación mundial gracias a la obsesión de la prensa y algunos gobiernos por la manera en que la manejan.” Así pues, al favorecer la exageración y el miedo se ocasionó un altísimo costo social y económico.

 

Por nuestra parte podemos apuntar que Estados Unidos tiene ya muchos más casos de influenza humana que México y no vemos por ningún lado a Barack Obama o al titular del Departamento de Salud generando alarmismo con cubrebocas: Han atendido eficientemente el asunto sin crear miedo y sin exageraciones.

 

¿Cuáles pueden ser las razones para que Calderón haya exagerado? ¿Impericia?

 

¿Ignorancia? Quizá la respuesta está en su trayectoria: Logró la candidatura del Partido Acción Nacional capitalizando los escándalos en que se vió envuelto su contendiente Santiago Creel en 2005. Posteriormente, se encaramó a la presidencia haciendo una campaña sucia de denuesto basada en generar miedo entre la población, sin importarle causar una polarización política inédita que ha dividido terriblemente a la sociedad, y que causó un enorme daño a la credibilidad de los órganos y tribunales electorales.

 

Ya en el gobierno, el aspecto más importante de su gestión es la supuesta lucha contra el narcotráfico, que como hemos podido comprobar ha sido más mediática que efectiva, sin que le haya importado crear de nueva cuenta una pésima imagen de miedo, violencia y corrupción para nuestro país.

 

Ante la incapacidad para remontar la crisis económica y ante los más de dos millones de empleos que se han perdido durante la gestión del que se ostentó como “Presidente del Empleo”, las preferencias electorales de la ciudadanía en el pasado febrero ya hacían ver que el P.R.I. lograría una amplia ventaja en los comicios del próximo 5 de julio, por lo cual Calderón ha lanzado a Germán Martínez, lider del P.A.N; a de nueva cuenta echar mano de una campaña negra basada en el miedo, esta vez enderezada en contra del Revolucionario Institucional.

 

Así las cosas, parece comprobarse que su táctica ante los magros resultados y propuestas económicas, el P.A.N. en el gobierno y Calderón en particular, han tenido como constante generar miedo a sus oponentes entre la población, sin importarles los nefastos resultados para el entorno social: ¿Será esta la explicación de la exageración y el miedo que se generaron ante la influenza y que tanto han dañado al turismo? En los manuales de propaganda política sin ética y en la visión de líderes maquiavélicos, como Hitler por ejemplo, siempre se ha atribuído gran importancia a la exageración y al miedo sin que se tenga el más mínimo escrúpulo ante los enormes daños que se le ocasionan a la sociedad. En su momento y ante los reclamos de gran parte de la sociedad que cuestionaron su legitimidad, Calderón confesó que se sentaría en la silla presidencial sin importar el “haiga sido como haiga sido”, es decir, mediante el miedo y la exageración que se usaron en su campaña: ¿Sería incapaz de emplearlos nuevamente para lograr repuntar su popularidad con vistas a las elecciones del mes próximo? La lógica por desgracia nos dice que sí, aunque el turismo sea la principal víctima.