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Análisis Turístico

* Balanza de pagos, turismo y petróleo.

 

 

 

El desarrollo de un país se logra cuando se maneja correctamente la cuenta nacional denominada Balanza de Pagos, este instrumento registra todo tipo de transacciones con el exterior. El desarrollo se logra cuando un país logra sistemáticamente y año tras año superávit en su balanza de pagos.

 

Las acciones de un gobierno que se preocupa por el bienestar de su población tienen que ir orientadas a crear y mantener las condiciones para lograr tal superávit. Así lo entienden los gobiernos de países desarrollados y emergentes: La Europa Comunitaria, Japón, Estados Unidos, Corea del Sur o China buscan afanosamente tal superávit. En cambio, los últimos gobiernos de México, en su empeño de favorecer a unos cuantos privilegiados y vendepatrias, se han dedicado a firmar tratados de libre comercio cuyo único efecto práctico es aumentar el déficit de la balanza de pagos, desindustrializando al país con tanta importación, aumentando de paso el desempleo y la pobreza, y favoreciendo la entrada de empresas extranjeras que todos los días envían a sus matrices utilidades y regalías, pues la esencia de la inversión extranjera es precisamente hacer dinero pagando los sueldos más bajos posibles,

aprovecharse de los consumidores mexicanos, y llevarse los recursos para desarrollar su país de origen (Un ejemplo claro es la banca internacional).

 

Los gobiernos de lesa patria de Salinas, Zedillo y Fox se dedicaron a privatizar, “desincorporar”, o de plano rematar y/o regalar la industria minera, la telefonía, la televisión del estado, los ferrocarriles, los puertos, los aeropuertos, las carreteras, las siderúrgicas, las telecomunicaciones, la banca, y abrieron todas las posibilidades para la libre entrada de miles y miles de empresas extranjeras que poco a poco se han ido adueñando de la economía nacional y que todos los días trasladan a sus países de origen millones de dólares que aumentan día a día el déficit de la balanza de pagos. Esto no es ajeno a la actividad turística, pues también podemos ver como se sigue insistiendo en fomentar un turismo de transnacionales que desde luego minimiza las divisas que realmente se quedan en el país.

 

En el colmo del entreguismo y para favorecer a unos cuantos socios en corrupción y coyotaje, el actual gobierno federal intenta profundizar la tendencia entreguista: Está haciendo denodados esfuerzos para, mediante el engaño y la mentira propagandística, permitir la inversión privada en la industria petrolera, el último y más importante de los bastiones de la economía mexicana. Si se logra el propósito calderonista, las transnacionales del petróleo se llevarán gran parte de las ganancias que actualmente PEMEX obtiene en exclusiva, con lo que el déficit de la balanza da pagos aumentará y desde luego las condiciones de vida de los mexicanos se vendrán abajo.

 

Los hoteleros medianos y pequeños del país sufren cada vez más con los cada vez mayores aumentos en sus recibos telefónicos, de internet, pero sobre todo de energía eléctrica. Hay que recordar que esta última se ha ido hasta las nubes precisamente porque la Comisión Federal de Electricidad utiliza inconstitucionalmente contratos con compañias privadas extranjeras que le maquilan electricidad, del mismo modo que se pretende hacer ahora con PEMEX en perjuicio de todos los mexicanos. Estamos a tiempo de impedirlo presionando al Congreso para evitar que la principal fuente de divisas del país se colapse en favor de las transnacionales del petróleo, pues de otro modo ni la balanza turística más grande podrá equilibrar el déficit de la Balanza de Pagos.