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De como algunos gobernadores toman de pretexto al turismo para sus tropelías.
El Gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez acaba de hacerse tristemente célebre en la escena política nacional al otorgar a la iglesia católica local una mega-limosna de ¡90 millones de pesos! para la construcción de un santuario a los cristeros. Tal decisión provocó la indignación general y de un nutrido grupo de intelectuales, que incluso publicaron razonados desplegados en la prensa.
Para intentar defender su mega-limosna, González Márquez sólo atinó a tomar de pretexto al turismo, diciendo que el santuario cristero serviría para atraer visitantes. Tal ocurrencia del Gobernador motivó una interesantísima respuesta sátira por parte de Carlos Monsivaís en la revista Proceso, donde el galardonado intelectual critica atinadamente que inclusive SECTUR federal considera el mal llamado “turismo religioso” como una actividad que debe fomentarse destinándosele recursos para los lugares de peregrinaciones.
Es importante recordar que, derivado de grandes movimientos sociales como La Reforma y la Revolución Mexicana, el Estado Mexicano es oficialmente laico, es decir, ajeno a cualquier culto religioso, eso es así porque en México conviven distintas religiones e inclusive existen muchos individuos agnósticos, librepensantes o ateos, por lo que privilegiar a una sola iglesia con millonarios recursos es desde luego injusto y constituye un abuso de poder, que sólo pudo ser defendido por un etilizado González Márquez con barbajanerías y groserías propias de su pésima educación, pero que desde luego fueron celebradas jocosa y estruendosamente por el arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez
Como dato histórico adicional hay que recordar que los grandes “méritos” de los cristeros que se busca adorar en el santuario aludido consistían en matar, linchar y/o desorejar profesores rurales que osaban ceñirse a los preceptos del Artículo 3º constitucional. ¿Es justificable entonces que el Gobierno de Jalisco y SECTUR federal den recursos millonarios a obras similares? Desde luego que no, pues aparte de constituir prácticas discriminatorias atentan contra el laicismo y ofenden a la sociedad.
Este escándalo nos hace recordar que en innumerables ocasiones los gobernadores de varios estados del país toman al turismo como pretexto o como salida para justificar todo tipo de tropelías. Recientemente, el gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, fué a gastarse miles de dólares del erario estatal a España, paseándose de lo lindo y dando la explicación de que fué “para promover la inversión turística española en su estado”. Cabe recordar que el estado de Tamaulipas es uno de los más golpeados por la actividad del narcotráfico y por la violencia desatada por la delincuencia organizada, al punto que sus principales ciudades como Nuevo Laredo son francamente evitables, pues los enfrentamientos, balaceras, “levantados” y asesinados son cosa cotidiana. ¿Alguien puede creer que en tales condiciones los “inversionistas turísticos” españoles estarán interesados en la entidad? ¿No sería mejor que Hernández Flores estuviera de tiempo completo abocado a resolver el tremendísimo problema de seguridad en su estado?
Hace tiempo (TURISTAMPA julio 5, 2007) también referimos como el Secretario de Turismo de Puebla Juan José Bretón Ávalos expresó que el escándalo de pederastia en el que se involucra al Gobernador Mario Marín Torres sirvió, según el, para hacer famoso al gobernador y por lo tanto ¡sirvió a la imagen turística de Puebla!
Ante tanto exabrupto gobernadoril francamente entendemos porqué sus respectivas entidades no progresan y porque están plagadas por la corrupción y el descrédito.
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