** La verdadera Balanza Turística.
* Lo que SECTUR nunca contabiliza .
* No basta que la actividad capte divisas, sino que las retenga en México.
En nuestro anterior “Análisis Turístico” decíamos que ya a cinco años de la gestión de Rodolfo Elizondo al frente de SECTUR, el Foro Económico Mundial en su reporte “Índice de Competitividad de Viajes y Turismo 2008”, ubica a México en el lugar 55, cuando el año pasado se encontraba en el lugar 49.
Es decir, México se encuentra en el mismo nivel que Venezuela, que no es precisamente una potencia turística, y por debajo de Colombia, El Salvador o Guatemala, en el rubro de inseguridad; siendo a juicio del reporte los principales factores que restan competitividad, aparte de la citada inseguridad, la mala condición de las carreteras, la inexistencia de los ferrocarriles de pasajeros, la mala infraestructura portuaria y de transporte nacional, y en lugar muy destacado las altísimas tasas e impuestos de aeropuertos.
Decíamos también que todos estos factores no han sido atendidos por SECTUR, dejando que las malas decisiones del gobierno federal afecten gravemente la imagen internacional de México como destino turístico.
En una reciente entrevista televisiva le preguntaron a Elizondo que si no le preocupaba el saldo de la Balanza Turística, pues parece cada vez más importante el gasto de los turistas mexicanos en el exterior, a lo que respondió que no le preocupaba pues el saldo favorable para el país es de aproximadamente 4 500 millones millones de dólares al año, con lo que el turismo logra financiar parte importante de las importaciones del país.
Lo que no dice o no sabe Elizondo es que una verdadera Balanza Turística debería contemplar la sumatoria de los egresos y transferencias de capital que las empresas turísticas extranjeras y transnacionales reenvían a sus matrices por concepto de utilidades, licencias, regalías, derechos de uso de marcas, patentes y procesos, salarios de personal directivo extranjero, franquicias, insumos importados atados a la operación, honorarios por diseño, proyecto y construcción, y otras transferencias monetarias mediante las cuales las empresas transnacionales se aseguran de “morder” los supuestos ingresos por turismo.
Si SECTUR realizara adecuadamente el registro de las transacciones y transferencias de capital que realizan las compañías transnacionales turísticas extranjeras se vería claramente que gran parte de lo que supuestamente se capta por turismo termina reciclado al exterior.
Así las cosas se podría entender el porqué la sangría financiera que registra el país no ha permitido la formación de capital entre los estratos medios y bajos de las poblaciones turísticas del país, pues al fomentar el gobierno proyectos turísticos basados en transnacionales hoteleras el grueso de los ingresos turísticos termina regresando al exterior.
De ahí que sería imprescindible que el gobierno privilegiara la creación de modalidades de turismo que generasen micro y pequeñas empresas turísticas locales que captaran y RETUVIERAN el ingreso turístico en las comunidades receptoras. Ese es el único camino para asegurar un verdadero desarrollo turístico, que insisto pasa no simplemente en la captación de divisas sino en la RETENCIÓN de las mismas en la población local.
Pero para eso necesitaríamos un gobierno comprometido con los intereses nacionales y no uno que busque afanosamente fomentar a las transnacionales saqueadoras, como lo ilustra el asunto del petróleo, la otra gran fuente de divisas del país.
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