* * El abandono del turismo carretero.
* Los retenes sólo sirven para asustar al turista.
* Lo que no hacen SECTUR ni la SCT.
* Operadores y concesionarios de autopistas que ni siquiera saben cobrar.
* Las policías viales de estados y municipios siempre listos para extorsionar al turista.
Cerca del 70% de los viajes que realizan los estadounidenses es por carretera mientras que la longitud de la frontera que tenemos con ellos es de más de 3 300 kilómetros, tales hechos deberían orientar desde hace mucho la política turística que se sigue en nuestro país. Sin embargo, vemos como la improvisación y el desconocimiento de la realidad turística por parte de quienes supuestamente gestionan la actividad hacen que cada vez menos estadounidenses se atrevan a cruzar la frontera para manejar en México, con lo cual se desaprovechan miserablemente oportunidades turísticas de oro.
¿Y cómo se puede pedir que vengan más estadounidenses o canadienses por carretera si las autoridades mexicanas hacen todo lo posible por desalentar tal flujo turístico?
Tan solo hay que recordar que los inconstitucionales y abusivos retenes están a la orden del día en prácticamente todas las carreteras del país, se dice que para “combatir” el narcotráfico, cuando al mismo tiempo el gobierno federal abre de par en par las posibilidades de lavado de dinero en las salas de apuesta, por ejemplo, y las aduanas siguen siendo un foco de corrupción enorme en donde cargamentos completos de armamento de todos los calibres entra al país con la bendición de los funcionarios de aduanas.
A más de esto habría que sumar el mal estado de las carreteras del país: Por ejemplo: La autopista México Cuernavaca se construyó ¡hace 55 años! para un tráfico de hace medio siglo, lo cual en pleno 2007 la hace totalmente obsoleta, sobre todo porque los administradores de las autopistas todavía no se dan cuenta que seguir cobrando “a la antigüita” lo único que ocasiona es que se formen descomunales colas de cinco o más horas en fines de semana.
¿Qué no se les puede ocurrir el uso de modalidades de pago acordes con las necesidades de hoy en día? A la fecha siguen sin aprovechar las ventajas de las tarjetas inteligentes tipo “IAVE”, que si se hicieran obligatorias para todos los vehículos permitirían hacer el prepago en bancos, tiendas de conveniencia, gasolineras, misceláneas, supermercados, dispensadores a la orilla de las carreteras y demás sitios estratégicos, con lo cual las infames casetas dejarían de ser el atolladero principal de cualquier viaje carretero.
Pero no señor: Gracias a la estrechez de criterio del Secretario de Comunicaciones y Transportes, más interesado en “vender” AeroMéxico o en congraciarse con Televisa, que en atender los problemas reales del transporte, las casetas de peaje del país son siempre un verdadero calvario para el osado automovilista que pretende usar las carreteras para vacacionar. Otro sistema en el cual nunca han pensado ni el secretario de turismo ni el titular de la SCT es el de un pago fijo anual como se usa en muchos otros países del mundo, pero claro, éso está a años luz de su aplicación en nuestro sufrido país debido a la ineptitud de nuestros gobernantes y al abuso de los concesionarios de autopistas.
Otro gran obstáculo que debe sortear el valiente automovilista que quiera vacacionar en México es la omnipresente corrupción de la policía de tráfico en municipios, ciudades y entidades federativas, que sistemáticamente están buscando placas de forasteros para aplicarles el clásico “sabadazo” convenientemente dispuesto por las autoridades locales. Así por ejemplo y gracias a una terrible o inexistente señalización, cualquier visitante está expuesto a estacionarse en lugar prohibido, a dar una vuelta prohibida o a circular en sentido contrario.
Cualquiera de estos incidentes menores acarreará una infracción que en cualquier fin de semana NO SE PODRÁ PAGAR, por lo que los miembros de las corporaciones policiacas estarán felices de extorsionarlo para que no se quede “en garantía” la placa, la tarjeta de circulación, la licencia, o de plano el coche en el corralón. Todo porque las autoridades “previsoramente” no disponen de lugares de pago de las infracciones los fines de semana o en horas inhábiles que es precisamente cuando los turistas tratan de moverse.
El caso del Estado de Puebla es emblemático: Si un turista es infraccionado el viernes en la noche, deberá esperar hasta el lunes siguiente para poder pagar su infracción, es decir: ¡Adiós trabajo el lunes!
Este tipo de asuntos es el que Elizondo debería estar arreglando ¿Qué le costaría realizar reuniones con los gobernadores y con los principales municipios del país para concientizarlos de que deben ayudar al turista a pagar inmediatamente sus infracciones? ¿Qué le costaría a Elizondo reunirse con Luis Téllez de la SCT y lograr que los concesionarios y administradores de carreteras de cuotas aprendieran a cobrar para que ya no condenen al automovilista a más de cinco horas de espera en la caseta, no obstante que paga las autopistas más caras del mundo? ¿No sería bueno que Elizondo y Téllez por una vez desquitaran sus sueldotes atacando problemas cuya solución es muy sencilla, y que ayudarían a que muchos más turistas se animaran a viajar?
Pero éso sí: Ya comprobado el desastre carretero de las “privatizaciones” de las autopistas que en el sexenio de Salinas se entregaron a favoritos, otra vez el gobierno federal pretende entregar a los mismos la operación de más carreteras de cuota, para enriquecimiento de unos cuantos mediante la explotación del usuario a través de carreteras en pésimo estado que ni siquiera tienen casetas expeditas. ¡Y así se atreven a hablar de estar fomentando el turismo!
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