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Alrededor del Turismo

El Festival Internacional de Aves Migratorias empieza el 24 de enero en San Blas, Nayarit. Viajeros de todo el mundo se reúnen para observar las especies que llegan de todo el mundo. Si llegas a San Blas en verano, puedes ser el único huésped de tu hotel, pero si vas ahora, deberías tener una reservación si quieres un cuarto. Hay un gran número de gente que quieren mirar a las criaturas emplumadas.

 

Casi 500 especie de pájaros revolotea alrededor de San Blas cada invierno, atraídos por la abundancia de mosquitos, el último detalle rara vez mencionado por los promotores de turismo. Pangas que van por el Río San Cristóbal proporcionan las mejores plataformas para ver los pájaros.

 

La comida excepcional fue lo que me encanto de San Blas. Bette Vázquez tiene a cargo la cocina en el Garza Canela, un hotel operado por su familia con una hermana en la recepción, otra supervisando a las amas de llaves mientras mamá preside como gerente general. Pero es Bette la que hace al hotel tan especial. Ella estudio gastronomía en la Academia Cordon Bleu en París y sus creaciones culinarias – paquits de jengibre de timo de camarón, crema de yogur de timo de fría de chicharra en menta — son prueba amplia de sus habilidades.

 

Alimentos memorables también son buena razón para manejar dos o tres horas a Mexcalitlan, la isla de que los aztecas, según cabe suponer, partieron en la jornada ardua que finalmente los llevó a Tenochitlan. El ex Pueblo Mágico, Mexcalitlan parece ser Tenochitlan en miniatura, una isla circular donde, me dijeron, las calles llegan a ser canales después de un aguacero.

 

En Mexcalitlan el camarón es preparado en variedades que deben ser probadas para ser creídas. Esto es un factor importante. Después de manejar por dos horas y tomar una lancha para llegar a la isla, realmente no hay mucho que hacer menos que comer. Ustedes deben, por supuesto, hacer una parada en el museo local para aprender todo acerca del comienzo de los aztecas, pero no demoren demasiado tiempo. El viaje a donde van a pernoctar requerirá varias horas.

 

Fuimos a Santa María del Oro, otro lugar famoso por su cocina, en este caso chicharrón de pescado. Delicioso es la palabra para ello y asombrante del hecho de que no lo sirven en ninguna otra parte. Al menos, ninguna que yo conozca. Santa María se encuentra cerca de un hermoso lago, un tesoro para la gente de Guadalajara por lo que parecen querer mantenerlo en secreto. La relajación y el alivio del estrés son sus atracciones grandes. Es decir, hay poco para mantenerte muy ocupado en Santa María del Oro.

 

Aquí estás arriba en las colinas. Las montañas deben ser cruzadas para regresar a las costas de la Riviera Nayarit, pero primero probablemente vas a parar en Jala. Jala es famoso por la magia practicada por chamanes y espiritistas quienes pueden curar dolencias en las que reconocidos médicos han fallado.

 

El pueblo tiene sus encantos, como un sitio arqueológico con una rara pirámide circular llamada Los Toriles. Y los turistas aventureros pueden rentar vehículos para todo terreno para un paseo hasta la cima de Ceboruco, un volcán con un cráter donde sale humo. Después, la Casona Xali, único hotel de lujo en el pueblo, ofrece hasta un spa y centro deportivo.