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Alrededor del Turismo

Fernando Reynoso, director general de Trenes y Otros Servicios, hace poco me dio una lista de los que se supone son los mejores 25 trenes del mundo. Operan no sólo en Europa sino en Asia, África, Australia además de Norte y Sur América.

 

México tendrá su propio tren cuando el Expreso de la Sierra Madre inicie sus operaciones a fines de diciembre, apenas a tiempo para pasar el fin de año a bordo. Ese por lo menos es el plan. El expreso de la Sierra Madre seguirá la misma ruta del Chepe, que ahora es el único tren de México de pasajeros, pero no le hará la competencia. El expreso de la Sierra Madre arranca en Tucson (los pasajeros van en autobús a Nogales, que está en la frontera) y regresan allá ocho días después. El boleto mínimo es de unos 3,000 dólares, que según parece lo incluye todo, aun las propinas. Esto es mucho menos que el boleto mínimo de 11,000 dólares para el Expreso Trans-Siberiano Águila Dorada que va de Vladivostok a Moscú, una excursión de dos semanas que pasa a través de lo que a mi me suena como uno e los lugares más exóticos de la tierra. Pero también es tentador el Expreso de Shangri-La que conecta Shanghai con Lhasa, capital del Tíbet.

 

Pero aun si el tiempo y el dinero son consideraciones pequeñas, yo recomendaría empezar despacio. El crucero ferroviario no es para cualquiera. A pesar de que hacen hincapié en el lujo, los trenes carecen de la amplitud de espacio de los barcos. A bordo no hay albercas para nadar, ni casinos, ni distracciones del tipo de Las Vegas. Pero si disfrutas estando sentado sin hacer nada mientras el mundo se desarrolla fuera de tu ventanilla; un crucero en tren es para ti. Y hay numerosas oportunidades de bajarse, caminar alrededor, explorar unos destinos que pocas personas han visto antes y, en ciertos casos dormir ocasionalmente en una verdadera cama de hotel.

 

Canadá proporciona una buena introducción al crucero ferroviario. En la empresa Trenes y Otros Servicios, Fernando Reynoso recomienda The Canadian, que hace en tres días la gira de Vancouver a Toronto (o de Toronto a Vancouver), con la opción de bajarse y emplear un par de noches en el Jasper National Park. Además hay otras opciones, tales como una excursión lateral a bordo del The Hudson Bay hasta Churchill para ver los osos polares en libertad durante el invierno u observar ballenas beluga en los meses de verano. “Estos trenes son manejados por Via Rail, compañía del gobierno canadiense que trabaja con diversos operadores de excursiones y tiene una lista casi infinita de paquetes”, dijo Reynoso.

 

En cualquiera de estas excursiones en tren, debe considerarse fundamental la consulta a un agente de viajes. Puedes enterarte de todo lo que quieras mediante Internet, incluso hacer reservaciones y pagar los boletos, pero con un agente de viajes tienes alguien al que llamar si algo sale mal. Mi propia experiencia con Via Rail fue en la Provincia de Québec, donde los itinerarios eran poco más que deseos de buenas intenciones, pero la jornada fue tan agradable que me sentí muy contento de pasar en el tren más tiempo del que había planeado.