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En Cancún, con una tercera terminal que acaban de inaugurar (con costo de cien millones de dólares), un sistema electrónico de 30 millones de dólares para revisar equipaje, y una segunda pista de 67 millones de dólares que estará lista en 2009, algunas personas están cuestionado porque el gobierno quiere construir otro aeropuerto mas o menos 130 kilómetros al sur por la Riviera Maya.
Puede ser mejor, dicen algunos, instalar una línea de trenes modernos y eficientes para conectar Cancún con Tulum, ofreciendo transporte rápido para pasajeros viajando a los muchos resorts sobre la costa del caribe mexicano.
Esto será todavía mas lógico si pueden llegar a un acuerdo permitiendo —mientras que están en Cancún — la revisión de pasajeros por parte de las autoridades norteamericanos de aduana y migración. Lo hacen esto en el Canadá y en varias islas del Caribe aunque hay algunos nacionalistas listos a quejarse de que será un violación de la soberanía mexicana.
Para calmar a los asustados, los Estados Unidos podrán ofrecer la instalación de facilidades similares dentro de los Estados Unidos si México quiere hacerlo. Puede ser que a México no le interese – será caro – pero la oferta podrá tranquilizar a los críticos.
El costo será uno de los retos para permitir que la industria llamada pre-clearance. La Terminal Tres del Aeropuerto Internacional de Cancún tiene el espacio disponible para la aduana y migración estadounidense, pero ASUR (Aeropuertos del Sureste) seguramente espera cobrar renta por estas facilidades. ¿Quién va a pagarlo? México o Estados Unidos? Y tenemos que recordar los sueldos, vivienda, escuelas y, sin duda, protección y seguridad. Cancún puede ser visto como un lugar peligroso para inspectores de la aduana, aunque estoy seguro que no faltarán solicitudes.
Según un ejecutivo en la aviación, los Estados Unidos esperaba que México iba a cubrir esos gastos porque México es quien recibe los beneficios. Pre-clearance permitirá vuelos directos a Cancún desde ciudades norteamericanos sin aeropuertos internacionales. Posiblemente mejor todavía, los vacacionistas podrán llegar, recoger su equipaje e ir directamente a sus destinos sin esperar en las filas sin fin para pasar aduana y migración. Claro, tendrán la necesidad de esperar en filas mientras que están esperando sus vuelos, pero esto debería ser menor molestia.
ASUR, por su parte, ha hecho de la llegada temprano un placer. Después de los filtros de seguridad en la Terminal Tres se encuentra uno de los más grandes y atractivos centros comerciales en Cancún. Dicen que no cobran ni IVA ni aranceles. No tuve la oportunidad a ver si los precios están realmente bajos, pero la selección de restaurantes es muy buena. Como la inspección electrónica de equipaje tarda un poco, llegar temprano al aeropuerto es una excelente idea.
Con un aeropuerto tan atractivo y la posibilidad de pre-clearance sobre el horizonte, las ventajas en construir otro aeródromo a una distancia más o menos de cien kilómetros, insisten algunos, no es necesario. Construyéndolo no es suficiente. Necesita de la garantía de que las aerolíneas estarán interesadas en volar a la nueva instalación. Así como es. Si hay invitación para licitar, ASUR quiere participar.
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