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Alrededor del Turismo

Hace unos meses, en una de esas reuniones de mercadotecnia a las que gustan de asistir los miembros de la industria de la hostelería, la discusión derivó hacia los destinos de viaje “mejor guardados como secretos de México” entre los profesionales de los viajes.

 

Se mencionaron lugares como Valle de Bravo, Puerto Escondido en la costa de Oaxaca y otros muchos. Demasiados. Por último se levantó algún experto y dijo que todos esos “secretos de viaje mejor guardados” demostraban que México está haciendo un mal trabajo de mercadotecnia. No hay bastante gente enterada de sus tesoros.

 

Eso me pasó recientemente durante una visita a Mazatlán. Teníamos un guía que nos contó todo lo que se sabe de Ángela Peralta, en cuyo honor se ha dado el nombre a un teatro en el distrito histórico, y se nos dijo que el restaurante Pedro y Lola’s debe su nombre a Pedro Infante y Lola Beltrán, dos artistas de los que ningún turista extranjero ha oído hablar jamás. Está bien. Es necesario educarlos. Pero cuando pasamos frente a El Shrimp Bucket, nuestro guía ni siquiera lo mencionó.

 

 

El Shrimp Bucket es el sitio en que Carlos Anderson tuvo su arranque. Fue el inicio de la más famosa familia de restaurantes del país. Lo que se convirtió ahora en Grupo Anderson se ha diseminado desde México hasta media docena de países. Es cierto que fuera de Mazatlán no hay ningún otro Shrimp Bucket más que el de Cancún. Pero por todas partes tenemos Señor Frog’s y Carlos n’ Charlie’s. Cabría esperar que Mazatlán convirtiera en una especie de relicario el sitio donde todo empezó.

 

La Ensalada César fue inventada en el Caesar Hotel de Tijuana. ¿Le importa eso a alguien? Cabría pensar que se les ocurriera colgar una placa o algo así. En cambio el Caesar Hotel sigue siendo un lugar bastante modesto donde alojarse, más famoso (según recuerdo) por su alargado bar que por ninguna otra cosa.

 

También Tijuana (por lo menos según un programa que vi en The History Channel) dio al mundo el coctel margarita. Esa bebida, a su vez, recibió su nombre para halagar a Margarita Carmen Cansino, que el mundo llegaría a conocer como Rita Heyward. Todo lo que pude encontrar en Google es que “Algunas leyendas dicen que el coctel debió su nombre a ,,,” pero nadie tiene una mejor historia. El History Channel no dijo en qué bar se mezcló el coctel por primera vez, pero ese es un pequeño detalle. Por qué Tijuana no se lleva la leyenda y corre con ella es un misterio para mí. A lo mejor Jorge Hank debería organizar un concurso anual para decidir quién mezcla el mejor margarita. Nunca hay dos que sean igualitos.

 

Hace años Julio Silva Herzog fue por poco tiempo secretario de turismo y atribuyó el éxito español en el negocio de la hostelería a la capacidad de sacar mucho de poco. “Encuentran una piedra en el camino y la convierten en un monumento, enviando a los viajeros a verlo. Los viajeros vuelven a casa y cuentan su experiencia a sus amigos, Todo ello es muy notable. En México no necesitamos convertir las piedras ordinarias en atracciones turísticas cuando tenemos tantos monumentos en espera de ser reconocidos. De momento es mejor guardarlos en secreto.